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sábado, 18 de julio de 2009

Madrid (II)

Dedicado a José.

Un acontecimiento inesperado me hace escribir esta entrada corta. José, uno de mis más queridos y viejos amigos, es lector de este blog. Me dejó su primer comentario en mi anterior entrada con el mismo título que ésta y me recordó un montón de canciones sobre la ciudad en la que nací, en la que vivo, de la que me fui, a la que volví, a la que siempre volveré aunque me vuelva a ir, que amo y odio en igual medida.

En 1987, cuando estudiaba en París, un cantante francés de origen hispano-portugués, Nilda Fernández, publicó una canción, "Madrid Madrid" que, escuchada más de 20 años después, me ha gustado mucho. Tiene un punto "chanson" francesa que no recordaba. La voz de Nilda es una maravilla. Advertencia: el vídeo, que no puedo encamar pero se puede ver haciendo click aquí, es casero, horroroso, hace repaso a monumentos madrileños y da comienzo (glups) con las vidrieras de la almudena, diseñadas por no se qué gurú neocatecúmeno. Puede herir vuestra sensibilidad, pero podéis optar por seguir leyendo y escuchar. Lo siento, es lo que hay en YouTube...

... aunque no lo único. El inefable Miguelito Bosé hizo una versión de la canción algún año después. Recordemos, estamos en ese momento que ya he descrito en entradas anteriores de cambio de década, de pelotazo económico, de mariocondismo, de creencia de que esto era el centro del universo cuando en realidad Madrid no era más que una nueva rica embutida en un traje demasiado ajustado al que le reventaban las costuras. Algo que ha sido y será siempre y que no deja de ser parte de su encanto, por otra parte. El vídeo de Bosé es terrorífico de lo puro pretencioso, en blanco y negro, con trasfondo bollo-Torroja y un final tan improbable como guapo es el acordeonista que roba unos segundos de imagen. Bosé tampoco estaba nada mal, pero ya había entrado en el camino equivocado.



José tiene un blog, Afinidades electivas, que ya está incluido en mi blogroll, muy bien escrito, culto y elegante, como él. Eso sí, no deja entrever su alter ego camp, la enigmática Loli Peral, que tanto me gusta. No os lancéis a elucubrar, mal pensados, José es exclusivamente heterosexual. Pero todos llevamos una Loli dentro, ¿no?

Gracias, José por recordarme este himno de 1981, perdido en los pliegues de mi memoria. Por cierto, el vídeo es casero pero fabuloso.

sábado, 13 de junio de 2009

Rotación de silbante

Dedicado a Notorious

En mi antigua oficina había un guarda de seguridad muy simpático que todas las mañanas me espetaba: "Buenor díar don Fernando".

Sí, lo he escrito bien. Decía Buenor díar, con erres en vez de eses. Cuando se lo comenté a Notorious me dijo que eso se llama una rotación de silbante. Es decir que la consonante silbante, la "s", rota, es decir se vuelve "r", al estar situada antes de una "d". Se trata de un giro muy madrileño, que se oye a todas horas por esta ciudad, en modo más o menos pronunciado.

Además de filóloga, Notorious es neoyorquina. Está acompañada en la vida por un señor ejemplar con quien ha tenido dos hijas fascinantes y monísimas, llamadas Polvorete y Brillantina. Nunca me canso de escuchar las historias de las niñas, en parte porque son desternillantes (una de ellas quiere ser cabrera -para estar tumbadita en la hierba y ver pasar las nubes- y la otra chuchera -pero nada de despertarse temprano, abrirá la chuchería sobre la 1 o las 2) y en parte porque es fascinante comprobar en qué se parecen los niños a sus padres. Y no me refiero al típico "ha sacado los ojos de su madre y la nariz de su padre", sino al comportamiento y a la personalidad. Nos parecemos a nuestros padres, bastante más de lo que creemos y desde luego mucho más de los que nos gustaría, pero a edades tempranas es muy divertido observar a los niños para diseccionar personalidades.

Según me contaba su madre (que sabe que me encantan sus historias), una de las cosas que más les gustaba hace unos años a Polvorete y Brillantina en sus juegos era hablarse de Usted. A mí me gusta mucho hablar de Usted, a pesar de que estoy rodeado de personas que lo consideran clasista y poco igualitario. Yo no lo creo así, me parece que es una simple señal de educación y de respeto. Y sirve para poner distancias, que a veces es muy útil y muy necesario. Cuando mi madre estaba en el hospital, tras sufrir un infarto, no comprendía por qué las enfermeras le llamaban de tú y menos aún que le recriminasen por llamarles a ellas de Usted. En Francia no tienen ese problema, y de hecho recuerdo que mis compañeros de facultad en París no me tuteaban hasta que no hubiese un acuerdo mutuo y recíproco de pasarnos al tú. Y allí a un profesor no se llama de tú ni muerto. Es hasta corriente que parejas que están follando y no se conocen del todo bien sigan hablándose de Usted en plena acción. A mí me ocurrió una vez, hace ni se sabe, y me resultó delicioso.

Debe ser la edad, o la educación que he recibido, pero soy un gran defensor del Usted. Como les tengo bastante tirria a dependientes y camareros (salvo a aquellos a los que adoro, claro), detesto que me llamen de tú en restaurantes y tiendas, excepto cuando voy a alguna "cool" en la que intento parecer joven e inevitablemente me llaman de Usted, justo cuando más desearía un tú. Pero, frivolidades aparte, lo que más pena me da es que el Usted se está perdiendo del todo, definitivamente. Los jóvenes no saben utilizarlo (salvo el muy andaluz "Ustedes sabéis") y si saben hacerlo no parecen ser capaces de identificar las situaciones (o las personas) ante las que deberían utilizarlo.

Por eso era tan sorprendente la expresión del segurata regordete y bonachón que me daba los buenos días cada mañana. No choca tanto la rotación de silbante como el uso del Usted por un hombre más joven que yo y que tampoco me debía ningún tipo de reverencia o respeto, hasta ahí podíamos llegar. Simplemente optó por ser educado ante alguien con quien no iba a intercambiar más palabras que ésas.

Y es que con Notorious, que domina el lenguaje como pocas personas, uno acaba jugando siempre con las palabras. La última vez que estuve en Nueva York, íbamos ambos un día con prisas, ni ella ni yo teníamos tiempo de sentarnos a comer aunque habíamos quedado a tal fin y acabamos zampándonos mientras andábamos por la calle (aún quedaba nieve y hacía mucho frío) unos bocadillos de escándalo. El mío era de roastbeef, iba goteando que daba gusto. No sé cómo no me puse perdido. Comer por la calle sí que es lo peor, no lo haría en Madrid ni muerto, pero en NY como que no importa porque lo hace todo el mundo. Me fijé en su abrigo, una parka negra muy chula y le dije que me gustaba mucho. Ella me contestó: “Pues a mí no sé si me gusta, yo me veo en plan Lolita”. Y añadió unos segundos más tarde, como si hiciese falta explicación: “Quiero decir, la del Pescaílla, no la de Nabokov”. Muy “Che Guevara and Debussy”, ¿a que sí? ¿A quién habrán salido sus hijas?

jueves, 12 de marzo de 2009

Felicidades Polo

(Gracias Teodoro, por la pista)



Llevaba tiempo guardándome este joyón entre mis favoritos de YouTube, esperando a escribir una entrada sobre Tecno-Pop, pero creo que es el momento adecuado de utilizarlo. Pocas caras "B" hay como esta maravilla de Sakamoto & Sylvian. Una pena que no haya imágenes, pero la música lo suple todo.

Felicidades.

miércoles, 8 de octubre de 2008

El blog de Stanwyck

Stanwyck, lectora de este blog y uno de mis mejores amigos, ha empezado un blog, que se llama "He visto más de lo que recuerdo". Pongo un enlace aunque ya lo he incluido en mi lista de favoritos.

Recomiendo fervientemente su lectura y no ya sólo porque sea amigo mío (la verdad es que me sabe a poco definirlo como amigo, es mucho más que eso pero no sabría describirlo con palabras) sino porque desde su primera entrada ya promete, y mucho. Yo me dediqué en primer post a balbucear y listar lo que me gusta y lo que no, como hacemos casi todos. Él, ni más ni menos, escribe sobre el momento en que nació su conciencia. Y encima nos regala una canción de Nino Bravo.

Stanwyck y yo compartimos muchas cosas pero en realidad somos muy distintos. A los dos nos gustan los hombres, pero de tipos casi diametralmente opuestos. Fuimos juntos al gimnasio de cincuentones del que ya he escrito durante un par de años, pero mientras él es atlético yo voy arrastrando lorza. Los dos somos nómadas, pero yo huyo y él busca. He conocido pocas personas con una vida tan rica, tan envidiable (que ya va asomando en el blog), con tanto corazón y tanta generosidad.

En una palabra, que hay que leer su blog, de intrigante nombre, y alentarle a que no lo deje. Yo intentaré copiarle lo menos posible, pero me va a resultar difícil.