miércoles, 22 de abril de 2009

Tortura

Me tiene muy perplejo todo el asunto de la tortura en Estados Unidos. Vamos a ver, por un lado ha quedado confirmado, de modo explicito por Dick Cheney, que han torturado a detenidos en el marco de la “guerra contra el terror”. Antes de terminar la Presidencia Bush, el Congreso norteamericano aprobó una moción con fuerza de Ley que dejaba libres a todos aquellos que hubiesen podido estar involucrados en estas prácticas, una ley de impunidad. Barack Obama, entonces sólo senador, votó en contra de esta moción. Nada más ser elegido Presidente, en su primer día en la Casa Blanca, Obama firma la orden de cierre de los centros de detención secretos y anuncia que en el plazo de un año Guantánamo estará cerrado. Hace pocos días, Obama anuncia que no perseguirá a los torturadores, es decir que aplicará la ley en contra de la cual votó. Ahora ya no está tan claro, parece que la presión hecha por los grupos Pro Derechos Humanos empieza a surtir efecto.

Como decía, me tiene todo muy perplejo, no sé bien a qué atenerme. Como todos los que nos dedicamos a los derechos humanos, he visto los primeros años del siglo XXI como un período oscuro, quizá el más oscuro desde el holocausto. En diciembre pasado celebramos el 60 aniversario de la Declaración Universal de Derechos Humanos acosados por los relativismos culturales y religiosos (la mujer tendrá derechos en Occidente, pero el mundo musulmán no, es la tradición, hay que respetarla), la negación de la universalidad de los derechos (“en Irán no hay homosexuales”, por eso los ejecutan) y, casi peor aún, la pérdida de derechos civiles en los países occidentales. A veces parecía que habíamos vuelto a la casilla de partida en el juego de los derechos humanos y se nos hacía creer, a base de políticas de miedo (¡que vienen los islámicos!, ¡que viene el huracán!, ¡que viene la recesión!), que para conservar nuestros derechos y nuestro bienestar, teníamos que renunciar a parte de esos mismos derechos.

Reconozco que caí en la trampa. El 11-S me sobrecogió tanto como al que más, y me sigue pareciendo un acto de agresión, diría incluso que de guerra, con un impacto que aún no somos capaces de valorar y medir. Fui de los que, en un primer momento, pensó que todo estaba en peligro, que era el momento de hacer sacrificios, que tenemos un margen muy amplio de libertad y que por ceder un poco no nos pasaba nada. Qué equivocado estaba. Si algo ha quedado demostrado es que cuando no se amplían los espacios de libertad es porque estamos yendo hacia atrás, porque los estamos reduciendo. Países tan garantistas y liberales como Suecia han legitimado, por ley, la interceptación de las comunicaciones personales, ya sean cartas, correos electrónicos o, por supuesto, blogs.

Algo que me cogió por sorpresa fue la legitimación de la tortura. Tanto más cuanto que ocurrió en la tierra de la Libertad, con mayúscula, en Estados Unidos. Vamos a ver, muchas asociaciones y ONG denuncian siempre la presencia de tortura en todos los países, España incluida. Pero una cosa son los malos tratos policiales (que los hay aquí, y cómo, y en todas partes) o las vejaciones y humillaciones ocurridas en Abu Ghraib (que son absolutamente inexcusables y de hecho han sido castigadas) y otra cosa muy diferente es la tortura a detenidos con el fin de extraerles una confesión que luego va a ser utilizada en un juicio. Esto último es tortura. Y la tortura lo que hace, ni más ni menos, es anular, destrozar, inutilizar, invalidar, la Justicia. A mí no me interesa especialmente ver en el banquillo a Cheney, Bush o Rumsfeld, o a los torturadores que sin duda alegarán que “cumplían órdenes”, como hicieron en Chile o Argentina. Lo que sí me interesa es que se haga Justicia, de nuevo con mayúscula. Y por ello lo que finalmente decida Obama tiene una importancia capital.

Comprendo perfectamente que los torturados, todos o casi todos ellos, hayan pasado en sus países, donde la tortura está realmente institucionalizada, por cosas peores que la asfixia, el sometimiento a ruidos, cambios extremos de temperatura o golpes que les han sido propinados por los torturadores americanos. Comprendo también que probablemente les dé igual ser torturados, su misión es otra, no es de este mundo, está por encima de golpes y asfixias. Comprendo también que son personas muy peligrosas, que probablemente en el momento que salgan a la calle estén dispuestos a ceñirse un cinturón con explosivos o secuestrar un avión para matar a cuántos se les pongan por delante. Pero, ¿usar sus propios métodos?, ¿torturarlos?, total ¿para qué? ¿Para que digan dónde está Bin Laden? ¿Para que se inculpen? ¿Para qué serviría?

Para lo único que ha servido es para deslegitimar y devaluar la democracia, eso que los Estados Unidos proclaman defender a capa y espada en los cuatro rincones del Universo. La pérdida de los valores propios es la señal más significativa del inicio de un proceso de decadencia. Quienes sigáis el blog sabéis que soy devoto de Obama (en mi antigua oficina, antes de las elecciones, le tenía puesto un altarcito) pero habrá que ver si obedece a sus convicciones, que me consta son las de un verdadero demócrata, o cede a las presiones de tantos y tantos grupos de intereses variados que le pueden hacer desviarse de esos ideales, los de los padres fundadores, tan alegados como vulnerados en los últimos años. Lo peor de todo (y esta vez de verdad) es que en el fondo lo que se perseguía era cambiar el sistema político por la puerta de atrás, reforzar la Presidencia y anular los poderes legislativo y judicial. Lo mismo que en todas partes. Lo mismo que en el Imperio Romano. Lo mismo que en Venezuela. O en la Junta de Andalucía.

Quien quiera más (y mucho mejor) información la encuentra en este enlace.

16 comentarios:

Pandora dijo...

Cuando ví a Obama haciéndole el cabezazo al Custodio de las Dos Mezquitas, mi último ídolo cayó...

Breckinridge dijo...

Mujer, tampoco es eso. No es que me llenase de alegría, pero tampoco se me cayó el ídolo. Pobre, no envidio nada su posición.

theodore dijo...

Como te decían en un comentario del post anterior, dejas los temas tan bien cerrados que es difícil añadir algo más. Yo he sido desde el principio muy escéptico con Obama, pero no por él, que también creo que tiene un auténtico espíritu democrático, sino por lo dificil que le va a ser llevarlo adelante con todo lo que hay montado alrededor. Por no decir imposible, mantengamos la esperanza.

Breckinridge dijo...

Yo soy fan absoluto de Obama, Theodore, a veces me pongo casi místico a su respecto, le veo como el salvador de la especie, o de lo que merece la pena salvar de ella... Sé de sobra que me paso y que el pobre hará lo que pueda pero tampoco será para tanto. También pienso que será un espejismo, que el maremoto conservador volverá, se instalará de nuevo y ganará la partida de nuevo. Disfrutaremos de 4 u 8 años de "retour à l'ordre" (porque lo que es una revolución es lo otro)pero luego a saber qué vendrá. Espero eso sí que no caigan en prácticas como las de Guantánamo nunca más. Yo es que de lo que soy fan de verdad es de EEUU y me duele tanto verlos así.

Y gracias, de verdad.

Pandora dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Pandora dijo...

Te pones demasiado profundo. Es algo tan sencillo como que al Jefe de Estado de un régimen impresentable no se le hace una reverencia, y punto. Y nada de pobrecito Obama. Si empezamos así...
Y querido, si quieres aumentar los ratings, vuelve a las listas de lo peor... No todos son tan incondicionales como yo...

Pandora dijo...

La he eliminado porque la había enviado 2 veces sin querer. Sorry

Breckinridge dijo...

Eres lo mejor, adorada Pandora. Qué haría yo sin ti. El mundo sería increíblemente aburrido sin tu rpesencia.

theodore dijo...

Yo había pensado lo de los ratings, je je. Pero nosotros tus fieles lectores necesitamos también tus posts sabios como este. And I mean it. Ya sabes, lo que es bueno para Breckinridge es bueno para la Blogosfera.

Además, Polo (que es un apasionado de la política, ya lo sabes) y Stanwyck (al que no conozco pero intuyo que también) están de vacaciones, que serían 4 comentarios más como mínimo (2 suyos y dos respuestas tuyas).

PD: Imagino que me dirás que no lo viste, pero hubo anoche un "chascarrillo" buenísimo sobre Chantal en Buenafuente.

Anónimo dijo...

La realpolitik, es lo que tiene... Además, para perseguir y juzgar lo que pasó tiene que ser algo más que demócrata... porque en USA a la mayoría del demos no le parece especialmente mal lo que pasó, cada dos por tres te dicen ''we were under attack" y demás. Yo creo que al final Obama no va a defraudar.

Notorious

Breckinridge dijo...

Theodore, lo de los ratings realmente no me interesa tanto, aunque a nadie le amarga un dulce. A mí me gusta que me sigáis los que me seguís, y si se apunta más gente, mejor que mejor. Me sorprendió sobremanera la respuesta al primer lo peor de todo y quise comprobar si lo podía repetir... y casi. Pero no os libraréis de los posts sesudos ni de los escaparates. No sabía que a Polo le interesase la política. Se prodiga tan poco... Y no, no vi Buenafuente. Es que no puedo ver la Sexta, en mi casa no se recibe por algún motivo...

Notorious, ya sabes que respecto a Obama pensamos lo mismo (¿quién daba un duro por nosotros, quien? Todos con la Hillary y tú y yo con él desde el primer momento). Yo también creo que no va a defraudar, pero me temo que no tendrá continuidad. Una pena. A mí se me sigue cayendo la baba cuando le escucho.

Pandora dijo...

Breck, you're the best!
Y después de tí, Michelle...
Habéis visto lo que contesto a "qué haría si en USA hubiera un tsunami?"

Pandora dijo...

Ah, y la victoria a Barak se la dió Sarah Palin. Aquello era demasiado, incluso para los americanos...

Breckinridge dijo...

Para nada. La victoria a Barak se la dio él a sí mismo. el mérito es de él. Gente peor, mucho peor, que la Palin (Quayle, por ejemplo, el propio Bush) han sido elegidos. A mi Barak Hussein no me lo mancilles.

Pandora dijo...

jajajjajajjajja, ya sabes que yo soy fans de Barak H. (por cierto, que buen nombre para un rappero) pero tengo que mis dudas de que los americanos hubieran vencido la resistencia de votar a un negro ( ahora parece muy obvio, claro) si no aparece el moño de la Palin. Y perdona, Sarah es lo peor. Ni Dan, ni nada.
Casar a su hija de 17 años embarazada en mor de una campaña electoral es lo peor que he visto en mi vida.

pe-jota dijo...

Primero una puntualización, la administración norte americana cree en l libertad o mejor dicho en los derechos de los propios, los de los demás sólo les interesan en tanto en cuanto afecten a sus conciudadanos.
En cuanto a la tortura es un hecho que todo régimen con vistas de totalitarismo y carácter hegemónico está dispuesto a practicarla para asentar su poder de una forma rápida, y nada mejor que el terror, así que entender lo que ha pasado en USA, es bastante sencillo, única potencia superviviente de la guerra fría, nadie estaba dispuesto a llevarle la contraria.