viernes, 14 de agosto de 2009

Lulu in a taxi

No me cansaré de decirlo. Una de las mejores cosas de Madrid, en agosto y todo el año, son los taxis. Y soy usuario muy frecuente, más de lo que le gustaría a mi monedero, así que sé de lo que hablo. Hay muchos taxis en circulación, son baratos, te llevan donde les digas y casi siempre los taxistas son educados y encantadores.

Me van a caer palos por el último comentario, porque todo el mundo tiene en mente el cliché del taxista facha, pesetero, maleducado, gruñón y pesado con la Cope a tope o Radio Olé aún más a tope. Pues sí, haberlos, haylos, pero de verdad que son una excepción.

Como también fue una excepción el de ayer por la tarde. Nos subimos. "Buenas tardes, a la calle Velázquez número tal, por favor". Y de repente, una vez bien asentado y en marcha, escucho de fondo a una soprano desgañitándose sobre una música tan difícil como sublime. Y lo reconozco de inmediato: el final del Acto 1 de Lulu, de Alban Berg, una de mis óperas favoritas. Hay taxistas en Madrid que se ponen ópera dodecafónica para entretenerse mientras trabajan. Pero ¿cómo no me va a gustar esta ciudad?



Descubro con gran pena que ya no hay en la web vídeos de la Lulu que Christine Schäfer, la mejor intérprete del personaje de los últimos años, cantó en Glyndebourne. Pero sí está éste que dejo, con Anja Silja, la mejor Lulu de todos los tiempos.

Y dejo otra Lulu que también merece la pena.

23 comentarios:

The Aloofness dijo...

Sobre el mundo taxi madrileño no puedo decir nada, no he tomado taxis en Madrid como para tener una idea avalada por un buen estudio de mercado.

Sobre el mundo taxi en Europa (al menos en Málaga, Barcelona, Roma, Tesalónica y Estambul, por ejemplo) en general puedo decir que he llegado a la conclusión de que en su gran mayoría (siempre hay excepciones) son humanos que en algún momento en sus vidas han debido ser abducidos por un ente extraterrestre e inoculados con una sustacia que les obliga a hacer cosas nada cívicas con sus clientes, sobre todo si perciben en tu acento que no eres del lugar.

Otra cosa son los taxistas del norte de Europa y Canadá.

Besos y que siga la suerte que te ha acompañado hasta ahora!

Breckinridge dijo...

Jajajajajaja. Es cierto que a veces parece que son una raza aparte. Como dejo (de nuevo) mi ciudad, estoy en plan repaso a lo que me gusta y el taxista de ayer me dejó de piedra con su gusto musical.

Taxistas candienses no recuerdo, pero los escandinavos, te advierto, rechazan cualquier propina. Son caros pero muy eficaces...

molano dijo...

Afortunadamente ahora no tengo tanta necesidad de coger taxis en Madrid, pero hubo un tiempo en que podía haber cambiado mi profesión por la de escritor de éxito si me hubiera decidido a contar todo lo que me ocurría en los taxis. Han intentado robarme, matarme, convertirme al cristianismo, seducirme, comprarme, venderme libros, llaveros, droga.Y hasta me han recitado el código de la circulación(si,en verso).
Eso por no mencionar al taxista mofeta o al del "cliché" que tan bien has descrito.
Una vez, uno, con tal de dejarme mal, cuando iba a traducirle al español lo que mi cliente americano acababa de decirle, le respondió en un inglés mucho mejor que el mío. Luego nos contó que el gobierno de los USA le había invitado a no se que centenario de la Liberty Bell, tema sobre el cual, el había escrito un libro para niños que nos mostró. Allí mismo, ¡en mis narices!

Revision del Interior dijo...

No seria TX?, porque tambien es la opera favorita de Mocho, asi que...

Breckinridge dijo...

Molano, el universo del taxi es absolutamente insondable. A mí me han tocado taxistas poetas y a Pandora, lectora de este blog, le ha ocurrido casi de todo. Pero es "normal" si coges muchos taxis encontrsrte con todo tipo de gente. Los taxistas sí que tienen que tener historias para no parar. Si yo fuese taxista tendría un blog y lo contaría todo, todo, todo...

RdI, veo que eres amigo/seguidor de Mocho. Pues sí, efectivamente, pensé en un momento que igual era su Tx, pero soy tímido y no me atreví a preguntarle. Tengo que decir que además de operático el taxista era un mozo de buen ver...

theodore dijo...

A mí me dan igual los taxis y los taxistas y Alban Berg y Paul Auster. Lo mejor de tu post es Gina Gershon. Hay un antes y un después de ella.

Crystal kisses.

coxis dijo...

Pues yo cojo muchos taxis (no sé conducir) y salvo rarísimas excepciones la mayoría de las veces me tengo que quedar callado o decir "claro, claro" por no discutir...

Y no hablemos de los precios, aquí en Murcia son bastante desbordantes... En la época de esplendor inmobiliario incluso te decían "oye, que esto no es un autobús" si compartías taxi y hacías dos paradas...

Estoy un poco cascarrabias, es que es temprano.

Breckinridge dijo...

Theodore, me parece bien que te den igual los taxistas y Paul Auster, pero Alban Berg no debe darte igual, es lo máximo. Sabía que Gina Gershon te haría tilín...

Coxis, hay taxistas endemoniados. Hay bastante gente que cogen un taxi en la T4 de Barajas y van a Alameda de Osuna, barrio cercano al aeropuerto donde da comienzo la línea 5 de metro, y me consta que hay taxistas que no sólo se niegan a cargar a esas personas, sino que encima les gritan. A mí el taxi me parece un servicio público (provatizado) más, y como tal lo juzgo. Pienso que siempre hay que tener paciencia con el taxista, que trabaja en condiciones realmente terroríficas...

theodore dijo...

Corasón, Berg es LO MAS. Como no soy muy operero (operante? operístico? operraco?) prefiero sus obras de cámara (esa Suite Lírica...)y orquesta, pero claro que es fundamental.

Pero es que, hijo mío, a mí me pones a la Gershon y todo lo demás pasa a segundo plano. No podía ser de otro modo :-)

Tengo pendiente un post sobre Showgirls que va a conmocionar, no sé si a la blogosfera, pero a tí y a belloStanwyck seguro. Será en Septiembre, si consigo aguantar, jaja.

Kisses (with pasties)

Breckinridge dijo...

Operraco, querido Theodore, operraco. ¿Te puedes creer que no he visto Showgirls?

coxis dijo...

Me releo y sueno cascarrabias, parece que generalizo. Hay excepciones (yo me suelo quedar con el número y si me dicen que viene el número X respiro tranquilo y digo... Viaje tranquilico) de gente que hace su trabajo, te pregunta qué ruta seguir, pone su Radio Marca y miel sobre hojuelas.

theodore dijo...

De tí me lo espero casi todo, Tesoro. Y no necesariamente malo. Pero que un adorador del camp como tú no haya visto esa Obra Magna, es incomprensible. Tienes que solucionarlo.

The Valley of Dolls y Bar Coyote son otras dos joyas camp fundamentales, espero que al menos hayas visto la primera...

¿Qué opina coxis de Showgirls?

Pandora dijo...

Todos podríamos escribir un libro con anécdotas de taxistas, sobre todo madrileños. Es más, no entiendo cómo no se ha escrito.
Hay una película maravillosa, "A night on earth", de historias de taxis en distintas ciudades del mundo.
A mi me ha pasado de todo, de todo, pero quizás lo más fuerte, el pasado mes de diciembre, un taxista del CNI. Te lo conté, no, Breck?

Breckinridge dijo...

Me lo contaste Pandora, es muy fuerte. Pero es que lo que te ocurre a ti en taxis ("le tuve que partir la cara" sigue en mi lista de expresiones favoritas) no le ha pasado nunca a nadie. Y me consta que tú, a pesar de todo, también eres fans de los taxis madrileños.

Valley of the Dolls of course, Bar Coyote no, Theodore. Es que a mí me gusta el camp sutil, no tan "in your face". Bueno, eso digo. Pero sí, no haber visto Showgirls es delictivo, aunque siempre tengo la excusa de estar esperando for someone to show me...

Coxis, eso, ¿qué piensa Ud. de Showgirls?

Pandora dijo...

Creo que en los taxistas madrileños hay dos grupos generacionales. Los de antes, taxistas castizos, fachas, vocingleros, y malhumorados. La nueva generación es educada, culta y sorprendente. Los primeros paran en la T1 de Barajas. Los segundos en la T4. Y en medio, todas las excepciones, los nuevos, los polacos, los melómanos, los asesinos en potencia, etc...
Yo, en Madrid, sin taxis, no podría vivir. Ni querría. El Israelita se fue por la falta de taxis los fines de semana.

Breckinridge dijo...

Pero el israelita e equivocaba, ya se lo dije!! Por las noches de ifn de semana los taxistas no encienden la luz verde para poder escoger al cliente. Hay que levantar el brazo y alguno vendrá a ti. Por otra parte, no es por nada, pero los fines de semana no se sale. Pero como el israelita tiene tanto "compromiso".

Perfecta la definición del panorama taxistil madrileño, Pandora. Perfecta, como tú.

coxis dijo...

¿Showgirls? Fui a verla al cine (solo como un ocho porque nadie de mi círculo de entonces quería verla) y me gustaron las coreografías chachorras y el tono zorrón de Crystal Connors, pero reconozco que no está en mis favoritas (si no me la he comprado es que no me gusta tanto como podría creerse). Para reírme con pelis absurdas tengo las de Sara Montiel (Samba es mi favorita) y no digamos Locura de Amor...

Ya sé que la comparación suena facilona pero si quiero ver historias de arribismo prefiero ver Eva al desnudo.

coxis dijo...

El Valle De Las Muñecas SÍ que la tengo!

Breckinridge dijo...

Coxis, lo que dices es muy poco "me aburre Ciudadano Kane y me gusta Xanadú". Pero no te riño, ni mucho menos, que yo ni siquiera he visto Showgirls... Pero Vally of the Dolls sí que es total.

Revision del Interior dijo...

Pues si, conocimos a Mocho hace tiempo a traves de amigos comunes. y por lo que nos cuentas, no era su Tx

Manuel dijo...

No soy yo muy amante del gremio de conductores en general y del taxi en particular. Los hay agradables, educados y discretos. Los hay que fuman en el coche, dado el pestazo que hay dentro. Los hay que echan peste ellos mismos, sobre todo en verano. Los hay a los que hay que pedir que pongan el aire acondicionado porque son tan cutres que no lo encienden con tal de ahorrarse un litrillo de gasolina.

En fin, que no es sector al que le tenga devoción. Los peores, en Algeciras y en Málaga. En la primera ciudad, directamente no te encienden el taxímetro porque dicen que tienen una "tarifa fija". En la segunda, tuve una experiencia alucinante: enfiló la prolongación de la Alameda (donde está el Corte Inglés) un domingo a las cuatro de la tarde a 140 kilómetros por hora. Cuando le dije que por qué no moderaba la velocidad, me respondió todo chulesco: "¿Qué pasa: tiene usted miedo?".

En fin, puede que algunos sean personas civilizadas y/o escuchen ópera (como el marido de Carmen Maura en ¡Qué he hecho yo para merecer esto!, que escuchaba a Wagner), pero yo me conformo con que me lleven a mi destino, el taxi sea medianamente moderno, esté medianamente limpio, huela medianamente bien y el conductor sea medianamente educado.

Besos vitorianos
Manuel

PasaelMocho dijo...

No me digas que se me caen las ligas que ahora los Revisión del Interior son también conocidos de Beckiridge.

No, mi novio no tiene Lulú de Berg en el taxi. Él suele tener puesta la Ser (la tal Gemma le tiene comido el tarro) o en todo caso, una selección lírica muy de gran público.

Odia cuando se generaliza sobre el comportamiento de los taxistas, odia a los taxistas de aeropuerto y odia a los clientes maleducados, que también los hay, y muchos.

Pero si hay algo que odie odie odie es al típico (o típica) que se le sube en el taxi y lo primero que le dice es: "RÁPIDO QUE TENGO PRISA".

Y si hay quien tiene ganas de escribir un libro sobre anécdotas imagínate el que las vive a diario.

Breckinridge dijo...

Mocho, como no van a ser conocidos míos si soy el único que les comenta (y a diario) su fabuloso blog!

Yo si fuera tu Tx escribiría no un blog, sino un best-seller. Lo que ha debido ver/escuchar. Y lo que le quedará... Y no es por hacer la pelota pero estoy con Pandora, los taxis son de lo mejor de Madrid, lo digo en serio.