viernes, 5 de septiembre de 2008

Autoentrevista (3)

- Se le nota enamorado
- Es que lo estoy, y llevo así más de 10 años. Tengo mucha suerte, encontré sin buscarlo a la persona perfecta para mí. Bueno, es perfecto para mí y lo sería para cualquiera, pero no sigo porque si le doy publicidad todo el mundo va a intentar quitármelo. Siempre he pensado que se podría trazar toda la historia de la Humanidad como un intento de buscar la "salvación". Lo que nos salva, en mi opinión, es el amor. Nos salva el amor y estar abiertos a todo, con curiosidad y sin prejuicios, y aceptar a todos como son. Yo tengo muchas manías y soy muy criticón, pero mis críticas nunca son morales. Eso sí, me cebo en lo estético.
- ¿Por qué odia tanto las chancletas?
- No las odio en sí mismas, de hecho las uso en la playa o en la piscina. Lo que me espanta es llevar chancletas por la ciudad. A veces veo gente a las 8 de la mañana por la calle yendo a trabajar (o a lo que sea) en chancletas, y ya tienen los pies negros. Las chancletas suelen ir unidas a los pantalones pirata, que son otra de mis fobias. Lo peor de todo es que, gracias a la globalización, el fenómeno chancletero se ha extendido por todo el mundo. He visto señoras de cierta edad y peso en chancletas por Manhattan en pleno invierno. También vi el otro día en un hotel de campo británico a una joven con un vestido de fiesta y una estola de piel que llevaba sandalias de cáñamo y medias. Lo feo ha triunfado. Recuerdo cuando vi la portada del álbum "You've come a long way, baby", de Fatboy Slim, hará unos diez años. Me partía de la risa viendo la foto de ese chico tremendo de gordo, casi como si fuese un ser de otro planeta. Ahora se ve gente así por todas partes, y de todas las edades y condiciones. El vídeo de la canción "Right here, right now" ponía a ese chico como resultado final en un montaje visual de la evolución del ser humano. Va a tener razón.
- Yo diría que esa crítica es moral más que estética.
- No le digo que no, es muy posible que tenga Usted razón. Me hago mayor a pasos agigantados. Y tremendamente cascarrabias. Lo más tremendo de hacerse mayor es que uno se da cuenta de que los padres tenían razón en todo. Bueno, en casi todo.
- Hablando de cascarrabias, y ya que esto parece un cuestionario Proust, ¿de verdad se ha leído al completo "En busca del tiempo perdido"?
- …… Me ha pillado. Me falta "Albertine disparue", aunque sí he leído "Le temps retrouvé", que cierra el ciclo. Pero prometo leerlo entero. El problema es que cada vez que lo intento empiezo desde el principio y me propongo terminarlo, así que he leído varias veces "Du côté de Chez Swann", pero acabo parando en algún momento.
- ¿Cuál es su canción favorita?
- Siempre digo que es "Summer Samba", la samba de verano, en versión cantada por Astrud Gilberto con el órgano estratosférico de Walter Wanderley, la he encamado ya en el blog. Pero hay un par de canciones, ambas de finales de los 70, a las que siempre vuelvo: "Angel Eyes" de Roxy Music y "FM" de Steely Dan. Quizá podría añadir "Miro la vida pasar" de Fangoria, aunque tendré que esperar 25 años a ver si me sigue gustando tanto entonces como lo hacen hoy las otras dos.
- ¿De verdad le gustan Las Grecas?
- Claro que sí. Me enloquecen. Me encanta tanto su música como su estilo y su autenticidad, que está fuera de duda. Marcaron una época. Además son gitanas, y los gitanos son mi causa favorita, la minoría que más protección necesita, aquí y en toda Europa. Cierto es que, del mismo modo que uno acaba creyéndose sus propias mentiras, también acaba ajustando su gusto real a las obsesiones de un momento concreto. Quizá esas obsesiones temporales, Las Grecas, Ana y Johnny, Jermaine Stewart, no deberían haberse convertido en gusto auténtico, pero lo hicieron.
- Vamos terminando. ¿Por qué esta autoentrevista?
- Porque releí todo lo que había escrito en el blog antes de irme de vacaciones y me sorprendió lo mucho sobre mí mismo que he escrito, sin que ésa fuese mi intención inicial. Así que, si tengo que abrir mi corazón, como Carmen Maura en "Mujeres al borde de un ataque de nervios", prefiero hacerlo a mi manera.
- Oiga, ¿de verdad le fotografiaron en Nueva York para el Vogue?
- Sí, de verdad, pero no me han sacado. Todavía. Estaba yo muy apesadumbrado aquel día y aquello me hizo felicísimo de golpe. Es de lo mejor que me ha pasado nunca, y anda que no llevo mili, como casi todos, para lo bueno y para lo malo. Frívolo que soy.

6 comentarios:

coxis dijo...

Ejem, pues yo a veces voy en chanclas al trabajo... (pero los pies no se me ponen negros, menudo soy yo con la higiene)

A mi también me gusta la canción de Angel Eyes de Roxy Music, es rara. En cuanto a Las Grecas, pues a ver quién no ha fusilado en un karaoke el "Te estoy amando locamente". Y "Tómame... Libérame del pudor" es una de mis frases favoritas de mi vocabulario diario.

A mí no me ha fotografiado el Vogue, me ha entrevistado Popular TV ¡y para que hable de fútbol!

Y Viva el Amor

Homo-Sapiensis dijo...

Lo mejor, esos diez años de amor... que duren y que lo sigáis disfrutando... De entre todas las luchas, objetivos, busquedas, creo que es la que más vale en esta vida, que justifica incluso al resto... Lo de las chanclas, coincido contigo, aunque no se, también dependerá la ciudad y el momento... Pero, cierto es que una chancla, es una chancla y punto, por mucho adorno y tal... En cuanto a la música, Muy interesante poder percibir, y hasta aprender de esta cultura que tienes amigo.. y para nada creo que seas frívolo, y si lo fueras, de vez en cuando viene bien frivolizar...Te admiro. Un fuerte abrazo

Breckinridge dijo...

Ay, ay, que yo no quería hacer críticas personales. En climas más propicios y ciudades más limpias quizá sean más llevables las chancletas, pero en Madrid.... me sacan de quicio.

Y sí, el amor es lo que nos da la vida.

Gracias a ambos, como siempre, y si leéis esto os digo que habrá un capítulo final de la autoetrevista con las preguntas de los lectores. Tengo pocas (dos de homo-sapiensis, ¡gracias!), así que ahora es la ocasión de hacer más.

Stanwyck dijo...

El poder redentor del amor: totalmente de acuerdo, véase "The Last Days of Disco", aunque la "derecha evangélica" -la derechona americana- la haya transformado en ejemplo de redención tal y como la entienden ellos (evidentemente, el principio de los 80 fueron muy conservadores y moralizantes).
Moral y estética son, como sabes, lo mismo. Por eso, una amiga nuestra dice que la chancla en la ciudad es democrática. A mi, como a ti, me parece una guarrada -posiblemente democrática, eso sí.

Breckinridge dijo...

Stanwyck, has vuelto!!!!

Homo-Sapiensis dijo...

ok!... Estaremos pendientes de esas rspuestas!..jeje. Un abrazote amigo