miércoles, 27 de agosto de 2008

Autoentrevista (2)

- ¿Por qué ha titulado el blog "Ché Guevara and Debussy"?
- Tal como figura en el encabezamiento, es una cita de "Left to my own devices", una canción de los Pet Shop Boys, un grupo que me encanta. Aunque encuentro que el Ché Guevara es un personaje interesante, no soy un nostálgico de sus ideas, que a la larga, mal aplicadas, han hecho mucho daño (véanse Cuba o la Venezuela de hoy); Debussy escribió música preciosa, pero tampoco está entre mis compositores favoritos. Lo que me atrae de la canción es que capta un "zeitgeist" interesante con el que me identifico, además de ser una auténtica exageración de arreglos –tiene una orquestación sinfónica fascinante por encima de los sintetizadores. La letra es muy urbana y divertida: un chico cuenta a qué se dedica a lo largo de un día, poco más que perder el tiempo de un modo espléndido. En un momento de la canción comenta que tuvo que elegir a una edad difícil si dedicarse a escribir libros o a ser actor (algo que todos los británicos con una cierta educación se han planteado) pero sus planes se fueron abajo al escuchar "pisadas lejanas: Che Guevara y Debussy a un ritmo disco". La cita no tiene ni pies ni cabeza, pero me encanta la imagen y la mezcla de referencias. Soy consciente de que esa mezcla de lo culto y lo popular, lo alto y lo bajo, es algo muy postmoderno y probablemente caduco, pero soy hijo de los años 80, no puedo evitarlo. Me reconozco en ese mejunje de alto y bajo, de barato y caro, de filosofía clásica y consultorio del Pronto. Y es esa mezcla, que creo que me sale naturalmente, la que intento reflejar aquí.
- No estoy seguro de comprenderlo bien… Y el seudónimo Breckinridge, ¿a qué obedece?
- La explicación en este caso es más sencilla. El nombre está tomado prestado de una novela de Gore Vidal, Myra Breckinridge, que es una transexual con trastorno bipolar y sed de venganza en el Hollywood de los años 60, cuando ya había acabado la era dorada del celuloide y empezaba a reinar la TV. Me fascina la transexualidad, la fluidez de la sexualidad, el fin de los roles, el hermafroditismo, hoy soy mujer, mañana hombre, pasado ya veremos. Uno de los grandes problemas a que nos enfrentamos es que la medicina y la cirugía permiten avances que la moral más extendida condena. El problema, en realidad, es precisamente esa moral y el deseo de tantos de imponerla a todos. Por cierto, antes de que me lo pregunte, le diré que Gore Vidal es la persona al lado de quien más me gustaría estar sentado en una cena. Al pobre no parece que le quede mucha cuerda, pero su vida, reflejada en dos autobiografías apasionantes, es todo un monumento. Eso sí, con la excepción de Antonia dell'Ate, de quien hablaré en su momento, la mejor compañera de mesa que he tenido nunca es Carla Antonelli, hace bien poco. Qué mujer.
- ¿Se haría Usted transexual?
- Estoy un poco mayor ya para eso. Y no, no me cambiaría el sexo, me gusta ser hombre y además me asusta bastante cualquier cirugía. Pero luchar contra la asignación sexual que nos ha sido dada me parece algo encomiable. Y no me estoy refiriendo a la excusa de que "soy una mujer encerrada en el cuerpo de un hombre". Me parece muy que quien se sienta así ponga fin a la situación. Yo defiendo también a quien quiera cambiarse de sexo porque sí, porque quiere, porque le da la gana.
- Y que lo pague la Seguridad Social
- Total. Es que toda la medicina debería ser pública, como en Finlandia.
- Eso mismo que dice sobre los transexuales se puede aplicar a los homosexuales, ¿Usted cree que el maricón nace o se hace?
- Iba a estar yo aquí si tuviese respuesta a esa pregunta… Yo creo que las dos cosas, la verdad. Hay sin duda una predisposición innata, pero ésa es posible que la tengamos todos. No quiero ponerme freudiano, pero me creo eso de que todos somos potencialmente bisexuales, no creo que haya una orientación sexual definitiva asignada de modo innato en nuestro código genético. Lo que sí es claramente innato es la capacidad del ser humano para discriminar. Anda que no hay voces en la actualidad que dicen que hay que respetar a los homosexuales que han nacido así pero no a los que eligen serlo. La iglesia católica va a ir por ese camino, vivir para ver. Es aberrante y peligrosísimo, eugenesia en estado puro. En realidad me gusta pensar que yo soy homosexual porque así lo he elegido. Aunque quizá sea mejor pensar como el propio Gore Vidal, que dice que no hay personas homosexuales sino actos homosexuales.
- Se reconoce Usted homosexual pero no gay…
- Eso es algo que dijo un amigo mío. Es cierto que da la impresión de que ser gay supone algo más que sentirte atraído por personas de tu mismo sexo. Supuestamente conlleva un cierto modo de vida, más o menos exclusivamente rodeado de otros homosexuales, con una propensión a salir de noche, gastar mucho dinero en trapos, tomar drogas de diseño, estar permanentemente en celo y visitar diariamente el gimnasio. La verdad, es un tipo de vida formidable (salvo por lo de la drogas, es algo que no soporto) pero me temo que no me sale ser así. No tengo muchos amigos en el mundo gay y tampoco encajo mucho en el mismo, lo encuentro demasiado cerrado y "guetoizado". Me gasto mucho en ropa (desde luego más de lo que debiera) y leo revistas de moda, pero no llevo lo que la revista Zero me dice que tengo que llevar. No tengo ni edad ni cuerpo para ello, por otra parte. Mi problema en todo caso no es tanto con el supuesto modo de vida gay sino con el modo de vida que se impone en el siglo XXI: un modo de vida infantilizado, con hombres hechos y derechos vestidos como niños de 6 años y parejas de mediana edad haciendo botellón como si tuviesen 20 años. Lo peor es que no es algo espontáneo, viene dictado por todo tipo de campañas publicitarias. Pero no sigo, que no me quiero poner en plan abuelo cebolleta.
- Y su rechazo a las drogas, ¿a qué obedece?
- A que vi morir de sobredosis de heroína con 18 años a un amigo del colegio. Poco más de un año antes se había fumado su primer "porrito inocente". Parecido a lo que cuenta Prince en "Sign o' the times", una canción sobrecogedora.
- Pero alguna droga habrá probado…
- No, nunca, nada. No me hace falta escaparme de la realidad, acepto la vida como viene.
- ¿Ni siquiera un porro, o poppers?
- Ni siquiera. Y evito tomar medicamentos todo lo que puedo. Sólo tomo alcohol, que es lo que me hace alcanzar al punto que me pueda apetecer en un momento determinado. Pero lo metabolizo muy mal, así que tampoco abuso mucho. Prácticamente sólo bebo vino.
- Suena Usted muy aburrido
- No se puede imaginar hasta qué punto lo soy. Me cuesta encajar, lo reconozco, ya he escrito sobre ello en el blog. Para algunas cosas soy un poco antiguo, para otras, demasiado avanzado. Como decía, no parezco tener encaje en el mundo gay, pero tampoco en otros entornos o ambientes, digamos de tipo heterosexual. Afortunadamente tengo buenos amigos, una familia estupenda y, sobre todo, alguien con quien compartirlo todo.

4 comentarios:

Homo-Sapiensis dijo...

Que agradable que nos dejes acercarte a ti... Interesante perspectiva de tu personalidad que no es para nada aburrida, sera porque en muchos cosas me siento identificado... Y me alegra mucho por los tuyos, porque te tienen y les tienes a ellos. Recibe un abrazote amigo, y gracias por compartir tu mundo con nosotros.

Breckinridge dijo...

Gracias como siempre, homo-sapiensis. Aún me queda al menos una entrega de la autoentrevista, pero la voy salpicando con otras historias. Incluiré por supuesto las preguntas que me hiciste, y cualquier otra que me hagáis.

Homo-Sapiensis dijo...

ook!.. por aqui seguiremos pensientes ;)
Un abrazote y pasalo bien

coxis dijo...

Virgen Santa... ¿mediocre? Jamais!