Así que, como los años 70 están igual de manidos y sobados, he pensado bucear un poco en los 90, que es una década con una identidad mucho más difusa, lógico teniendo en cuenta todo el batiburillo finisecular que se venía encima. [acabo de escribir "batiburrillo finisecular", este blog va por fatal camino]. ¿Y qué es lo que me viene inmediatamente a la mente cuando nombro los años 90? Pues qué va a ser, Melrose Place.
A mediados de los 90 yo hacía horario de trabajo hispano a la antigua, es decir, con parada de 2 a 5 para comer. Comía rápido y me metía la sesión doble que daba Tele5 de 90210 (ahí dormitaba) y Melrose Place. La sintonía, que es bestial, me despertaba del letargo, y las imágenes de Thomas Calabro ya me ponían a tono. MP es una sopópera clásica, con mala malísima interpretada por la heredera de Morgan Fairchild, Heather Locklear, una diva "trash" y una superviviente del celuloide como ha habido pocas. Mi personaja favorita de la serie era Sydney, la pelirroja putón que interpretaba Laura Leighton.
Cuando fui por primera (y única) vez a Los Ángeles, ciudad infernal que me espantó y a la que, sin embargo, me siendo atraído sin remedio, me puse como una colegiala histérica cuando me di cuenta de que iba conduciendo por Melrose Place. Empecé a buscar el patio de vecindad donde ocurría la serie pero, claro, no existe, todo era falso, se filmaba en un estudio. Aquel día acabamos comiendo una pizza infame en Frankie and Johnnie, en Santa Monica Boulevard, en cuya pared de vileda atiborrada de firmas de famosillos de medio pelo encontré la de mi adorado Jermaine Stewart. Aquí está la prueba.
Sólo he comido una pizza peor, en un lugar llamado Riihimaki. Os lo cuento en otro momento.
Si escribo sobre Melrose Place es en parte porque perdiendo el tiempo en YouTube el otro día encontré este vídeo en el que sale Marcia Cross (sí, Bree van der Kamp en "Desperate Housewives"). Interpretaba a Kimberly, una cirujana con trastorno bipolar que acaba poniendo una bomba en los apartamenteos donde vivían todos los protagonistas. Una joya. No recuerdo bien lo que pasa, pero me parece que en algún momento le hacen algo así como una trepanación y se queda calva, viéndose obligada a llevar peluca. En esta escena, ¡atención!, se la quita y enseña el cartón. En su momento fue lo más.
La serie era idea de Darren Star, que luego se sacó de la manga "Sex and the City" y además de Marcia Cross salieron de ella Doug Savant (Tom Scavo en "Desperate Housewives; su papel del enfermero Matt en MP es uno de los primeros gays de la TV más generalista) y Kristin Davis, que luego haría de Charlotte en "Sex and the City".
La verdad es que cuando vi el vídeo de la peluca se me ocurrió hacer una entrada sobre transformaciones de película (de ahí el título), como la de Schwarzenegger en "Total Recall" (joyón de los primeros 90):
Pero desistí de mi idea, demasiado complicado hilar tan fino con este calor.
En "Total Recall" también sale Michael Ironside, un actor secundario buenísimo que (casi) siempre ha hecho de malo malísimo. También hacía de las suyas, con el poder de la mente, en "Scanners", primera película de David Cronenberg. He aquí una muestra:
Qué mono. Pero me alejo de este camino, que me lleva a los 80 de nuevo y ya he dicho que no. Me quedo con el chico más guapo de los 90, o al menos uno de ellos, tan olvidado que no tiene cabida en mi serie recién iniciada porque de él nunca más se supo. Se llama Johnathon Schaech y era el cantante del grupo "The Wonders" en la película "That Thing You Do", la única que hasta ahora ha dirigido Tom Hanks. Alguna vez tendré que contar que me han confundido en ocasiones con Tom Hanks. Qué cosas. Aquí tenéis al Johnathon Schaech (vaya nombrecito) cantando la canción que da título a la peli, al loro los labios, los dientes, la nariz, los pómulos y las cejas. Si es que las cejas y los antebrazos son lo más sexy que hay.
Por cierto, que la cancioncita, si no fuese tan hiper-prefabricada podría tener su hueco en la lista de canciones pop perfectas... Me quedo con el buenorro de Johnathon (sí, con "o"), que sigue estando de muy buen ver, y con Liv Tyler, a quien siempre he encontrado tan maravillosa como irresistible.
En fin, que me ha salido una entrada de lo más rara, ya lo decía al principio, estoy en un "time warp" extraño. De nuevo, los primeros 80: "Warp", de New Musik, que hay que escuchar hasta el final. Polo, no te me quejarás...
Debido a viajes laborales múltiples pre-vacacionales y al extravío reciente del ordenador portátil utilizado en los mismos (me van a despedir, como si lo viera), este blog no se actualizará tan a menudo como me gustaría.










